La Parálisis cerebral (PC) es un grupo de alteraciones adquiridas de localización encefálica acaecida durante un periodo del desarrollo del sistema nervioso central.
Tiene un carácter de afectación motriz causada por malformaciones o lesiones cerebrales durante un etapa de maduración anterior a los 3 años de edad. En periodos posteriores se habla de trauma o daño cerebral.
El concepto de parálisis cerebral aglutina un conjunto heterogéneo de individuos con etiologia, clínica y pronostico muy variable. En general se manifiesta, por parálisis, debilidad muscular y disfunción motora.
Se estima que de 1 a 4 niños de cada 1000 nacidos vivos, aunque 1 de cada 7 pacientes con PC muere el primer año de vida.
Causas:
Tipo prenatal: la mitad de los casos
- Factores maternos: edad avanzada, historia repetida de abortos,
- Infecciones: rubéola, citomegalovirus, toxoplasmosis.
Tipo perinatal: Una tercera parte de los casos
- Traumatismos durante el parto
- Síndrome hipo-isquémico
- Infecciones: meningitis o encefalitis, anemias, hipoglucemias, encefalopatías bilirrubínicas.
Tipo desconocido: el 5% de los casos de PC.
Factores desencadenantes más encéfalo en desarrollo provoca lesiones difusas que, según su localización se manifiestan en distintos cuadros clínicos. Se denominarán, según la clínica predominante, Parálisis Cerebral:
- Espástica:
Representa el 60% de los casos, producida por una lesión a nivel de la corteza cerebral que afecta a numerosas neuronas de tipo motor. Se manifiesta con una hipertonicidad muscular, con el desarrollo de posturas anómalas y con la posibilidad de realizar movimientos voluntarios pero con dificultad.
Existe una hiperactividad en reflejo de estiramento producida por el tono muscular, con lo que aparecen los músculos tensos o contraídos. Se manifiesta con espasticidad, por lo que ciertos movimientos se manifiestan con dificultad. La hipertonía afecta principalmente a los músculos antigravitarios, lo que favorece la hiperextensión de los miembros inferiores de la flexión de los brazos. La postura favorece la aparición de deformidades que pueden evolucionar con contracturas que son estimulados en situaciones de miedo o ansiedad, lo que produce cambios en la contracción muscular e hiperirritabilidad.
La displejia es un cuadro que afecta produciendo espastidad bilateral, suele acompañarse de ciertas deformidades, epilepcia, estrabismos, alteraciones del lenguaje y retaso mental moderado. Presentan la marcha de "pajaro" deambulando mediante pequeños saltos con las piernas dobladas en X o en tijera.
La hemiparesia es la forma más frecuente de páralisis cerebral. La espasticidad unilateral afecta más al brazo por lo que se observan trastornos tróficos como el adelgazamiento, contractura, rígidez, reflejos anómalos, cianosis o frialdad. También puede haber disminución de la sensibilidad táctil con la imposibilidad de reconocer objetos. Deambulan con marcha de segador y no suelen tener retraso mental.
La Tetraparecia es otro tipo de PC espástica, con retraso mental severo, microcefalia, epilepsia, estrabismo y cifoescoliosis.
- Discinetica o atetoide:
Daños en el sistema nervioso extrapiramidal, supone entre un 15 y 20% de los pacientes. Se caracteriza por una hipotonia generalizada, que ante estímulos puede derivar hacia atetosis, movimientos coreicos (Son movimientos involuntarios, incontrolados e impredecibles que afectan el tronco, las extremidades. Corea viene de la palabra griega Khoros que significa baile) o distonía. Es decir, alteraciones cualitativas del movimiento.
La atetosis implica movimientos suaves vermiformes en distal de las extremidades.
- Atáxica
Representa un 5 - 10% del total de las parálisis cerebral. Implica una afectación cerebelosa con alteración al equilibrio o postura y una deficiente coordinación de los movimientos voluntarios. Clínicamente se observa hipotonía junto a hipertonicidad de los miembro inferiores. Ambulan con los pies separados y mostrando indecisión, suelen presentar disartria, ataxia estática que no les permite mantener la cabeza erguida y unos reflejos acentuados.
- Mixta
La lesión acontece en varias áreas del encéfalo las formas combinadas son las más frecuentes, destaca el cuadro espástico con movimientos atetoides. Junto a alteraciones en el control del movimiento, tono y postura, aparecen otros trastornos sensitivos y sensoriales, como sordera, y problemas visuales (amaurosis, estrabismo o defectos de la refracción), disartria y sordomudez y sufren de la sensibilidad motriz.
Un 50% de los paralíticos cerebrales sufren de convulsiones, se asocia a epilepsias. Reacciones psicopáticas como agresiones, autismo, tics, perversiones o negativismo pueden condicionar su condición social. Sin embargo, la mitad de estos pacientes tienen un coeficiente intelectual superior a 60. Tan sólo un 25% tiene retraso mental profundo y el resto carece de deficiencia cognitiva alguna.
La PC puede ir acompañada de malformaciones congenitas y síndromes dismórficos con anomalias craneales. Pueden presentar sídromes endocrinometabólicos que potencian la obesidad, el retraso en el crecimiento, malnutrición o trastornos sexuales. Además pueden aparecer alteraciones de tipo funcional como el babeo o la falta de control de esfínteres.
Cavidad bucal
Podemos encontrar muchas maloclusiones relacionadas con los síndromes asociados y con las alteraciones de la musculatura orofacial, destacando las mordidas abiertas anteroposteriores, mordidas cruzadas posteriores, paladar ojival y falta del sellado labial. Deglución anómala o deglución infantil. Cálculo en el sector vestibular inferoanterior, por disminución de autoclisis. Bruxismo, babeo. Hiperplasia gingival por efecto de los fármacos, y respiración bucal. Infecciones como Candida eritematosa crónica. Retraso en la erupción dental y Caries dental.
Manejo Odontológico
- Historia clínica: Otras enfermedades, síndromes aunados, fármacos que toma.
- Grado de comunicación
- Valorar el grado de ansiedad ante el trauma dental.
- Dependiendo de la capacidad de comprensión: usar manejo de conducta como desensibiliación y refuerzo positivo.
- Sedación
- Anestesia general
Referencia Bibliográfica: Silvestre, Plaza. Odontología en pacientes especiales. Guada. Valencia 2007. pp.265-273.
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